3/4/09

Esto de no tener las ideas claras, los pensamientos en paz y la cabeza en su debido lugar me esta ahogando lentamente en un mar de incoherencias. ¿Qué espera la gente de mí? Esperan un sí como respuesta, o una acción que no estoy dispuesta a aceptar o a realizar. No voy a dar ese sí, si no quiero hacerlo. No voy a aceptar o hacer acciones porque a los otros se les cruza un capricho por la mente. Tengo 14 y estoy cansada de todo esto. Como sea nunca viví por alguien, o para alguien. Si estoy acá, pienso que es porque alguien o algo me quiso acá, en este preciso lugar. Cuando ya no me quieran me van a tirar a la basura y me abandonaran. Miedo al abandono, es horrible, lo tengo. Tengo mis razones. Razones que no me interesa contar. No me abandones, por favor. Vos no lo hagas. Las sobre exigencias, y los enojos con poco fundamento me tienen arta y se han vuelto rutinarios en mi vida. ¿La gente compra sus caras de mala onda en algún negocio del centro de la ciudad? Bien, alguien debería decirles que les quedan horribles. Cambien la cara, sonrían, relájense, vivan la vida. No me la arruinen, gracias. Es increíble lo que una mirada amarga de otra persona puede ponerme de mal humor y hasta hacerme irritar. Yo estoy bien, sus vidas amargadas contagian la mía, no lo hagan. Yo estoy bien, soy feliz. Basta, estoy segura que en alguna tienda de cotillón venden caretas felices, colóquenselas sobre sus caras y seamos felices todos. Muchas gracias y amén.

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